miércoles, 30 de junio de 2010

¿Adaptación? Bien, gracias.

10 días desde la llegada. El tiempo vuela. Literalmente.

El calor ha llegado. Sí, repito. Calor. Hoy he sacado mis pantalones cortos, esos que me compré en Brno con Seome pensando en las mañanas que pasaría pateando la ciudad de Palencia de rueda de prensa en rueda de prensa. Calor, sol, luz. Las tres junto con unos pantalones cortos levantan el ánimo a cualquiera.
27 grados hemos alcanzado hoy. Sinceramente, ni en mis mejores sueños lo pensaba. Miro el Báltico con recelo. Más frío que el Cantábrico supongo, pero como la temperatura siga así, que tiemble Paco, que allá voy, a chupitelarme el domingo. Si hay momento Anita en Ibiza, no se preocupen ustedes, que lo presenciaran por el Cara-Libro. Momento histórico, como Fraga en sus días. Ni en las termas de Budapest, ¿20 grados?. Agua para caldo.

Pero quizás lo que más trastorna a una servidora es la luz. A las doce de la noche no es de noche.  En realidad, no anochece del todo. Es impresionante. Al mirar hacia el norte de la ciudad, en dirección a Finlandia, se puede ver una claridad que te hace darte cuenta de dos cosas: a) que estamos "cerca" del polo y muy lejos de casa y b) que si esto es así en Junio, en Diciembre lo que no va a haber es día. Éso es lo que me tiene acojoná. (hablando mal y pronto).

Mañana me mudo por fin a mi nueva y humilde morada, situada en el barrio de Kalamaja, o lo que en castellano llano sería el barrio de las casas de los pescadores. Un precioso nombre para un barrio con una fama que no acompaña la realidad de la zona. La historia de Kalamaja se puede comparar con la historia barrio del Cristo en Palencia. Hace 10 años ni el "Cristo del Otero" quería estar en ese barrio, y en la actualidad estamos hablando de uno de los barrios con más vida de la ciudad.  Los tiempos cambian. Las ciudades cambian. La vida cambia.
Hoy he tenido la oportunidad de pasear por las calles de mi nuevo barrio, para realizar un artículo sobre algo que les contaré más adelante, y he podido conocerlo un poco mejor. Creo que me voy  a hacer un sitio aquí en estos seis meses.

jueves, 24 de junio de 2010

Conociendo Tallinn

Ya llevo 4 días aquí y con sol las cosas se ven de otra manera.

Ya estamos más o menos instaladas las dos, o mejor dicho, ya sabemos donde vamos a vivir, (que no es poco). El domingo será mi última noche en el Tallin Backpackers, también conocido como la segunda embajada de Australia. Si somos 25 en el hostel, 19 son australianos. Claro.. como allí es invierno!... Y me reafirmo en lo que dije en el post-anterior: ni el mejor inglés del mundo consigue que entiendas lo que dicen. Increíble. El inglés australiano es el nuevo chino. El otro día uno me pregunto si quería una cerveza. Le entendí de todo menos cerveza.


El domingo me mudo a la nueva casa de Vero, hasta que pueda por fín mudarme el Jueves al nuevo "restaurante casa Paco" de Tallinn. Ya os comentaré en un post cómo es, aunque no es seguro que me quede allí los seis meses, porque bueno, si Marge (mi amiga la de Estonia, para los que no son Vinarskeños!??) se muda a Tallinn, quizás me mude con ella. Quien sabe. A lo mejor me visita el Libanés. Qué dios me pille confesada. Tariroriro riorior rari...

 Por cierto, si alguna visita (si es que tengo alguna) cree que aquí se va a poner morad@ a pescado, que se vaya olvidando. Resulta que el báltico es el mar más contaminado del mundo y aquí si es que hay peces, deben de ser mutantes. El pescado tendra que volver a esperar, de nuevo, a volver a España.

Momentos Paco Martínez Soria:

Resulta que ayer fue la noche de San Juan y se que muchos de vosotros aun os estaréis intentando recuperar de la borrachera y su posterior resaca. El 23 y 24 de Junio es  Fiestón nacional en Estonia. Fiestsón, fiestón.
La tradición es que la gente se vaya a su pueblo, a las afueras de la ciudad, y hace una hogera y una barbacoa y se bebe mucha cervezita... vamos lo típico. Una fiesta.

Nosotras fuimos a una fiesta a las afueras de la ciudad, que de fiesta no tenía ni la F, vamos, que un guateque del imserso en Benidorm tiene mas marcha que la que había ayer allí. Fuimos con otros chicos españoles que estudian aquí música y cuando  nos volvimos al centro nos encontramos con otro español. Estos tres chicos se paran a hablar tan normales con el señor (aquí llega el momentazo de Paco), total que nos lo presentan y más o menos fue así la conversación:
- Señor: ¿y vosotras cómo habeís acabado en Estonia?¿Os han deportado de España (en plan coña)?
- Vero: Si, nos han dado una patada en el culo y hemos acabado aquí.
(luego le explicamos que veniamos con una beca)
- Yo: Y tú, ¿estás trabajando aquí?
- Señor: Si. Trabajo en la embajada.
- Yo: Ahh si? Bueno, pues ya nos pasaremos un día para que nos expliques como registrarnos y todo lo demas. (aquí fue cuando le explicamos que veniamos con la beca).

El señor se marcha y nos dicen los chicos, joder... vaya confianzas con el señor Consul!.
La cara que se nos quedó fue como si de verdad nos acabaran de dar una patada en el culete.

Me marcho a la playa, a verla, que no a bañarme, que hace solillo y hay que aprovechar.

domingo, 20 de junio de 2010

Primeras horas, primeras impresiones.

Lo prometido es deuda. Dije que me hacía un blog, y resulta que ya le tenía hecho. Sólo tenía que cambiarle el nombre. :) Ja!

Ya estoy aquí. En Estonia, país desconocido para la gran mayoría, uno de esos tres pequeñitos por ahí al norte. Poco o nada se sabe de Estonia.
Pero lo cierto es  que todo el mundo relaciona este país con un acontecimiento musical: Eurovisión. Y es que en Tallínn, cantó nuestra Rosa de España con los "mejores" coros de la historia del festival: Bisbal y otros cuatro (tenía que ponerlo, el ricitos ahora forma parte de mi vida gracias a mi Valerie McKenzy o Rebe) Europe is living a celebration. No seaís mentirosos, que todos la bailamos. Yo la primera.

Volviendo al asunto que nos ocupa, muchos os preguntaréis: ¿Y cómo es Tallinn? Pequeña, pero bonita. La verdad es que me ha soprendido gratamente. Callejuelas estrechas y edificios de piedra, otros de colores y una pequeña plaza principal y sí, terracitas. Un lugar con encanto, que iré descubriendo a lo largo de estos 6 meses.

He visitado la oficina y mi futuro lugar de trabajo. Tengo que decir que mi intención es dedicar a ese lugar una entrada en el blog. Sólo os voy a adelantar una cosa: modelo sueco de oficina. Os suena a chino... pues no... es escandinavo! Y con cara de paleta de pueblo castellano me he quedado yo al ver la oficina. Digno relevo de Paco Martínez Soria.

Un último apunte, dedicado a mis lectores melómanos, si es que tengo alguno. Sólo decir que en unas semanitas Scissor Sisters; en Agosto, Mika y en Septiembre....... (redoble de tambores)....... STING!

Tallinn, ¿qué más me tienes preparado?